Imaginá esta escena: estás en Mar del Plata, una noche tranquila, y alguien decide que necesita una colchoneta sin pagar. ¿Cómo lo hace? Rompe una ventana y se estira más que yoga. El robo del año, o quizás el con más flexibilidad.
El chorro pasó caminando por un estudio de pilates y vio la oportunidad perfecta para tener su propio gimnasio casero. ¡Ni las ventanas de los locales se salvan en esta ciudad! ¿La seguridad? Bien, gracias.
¿Ya sentís que Mar del Plata es como Gotham? Avisanos qué herramienta usás vos para mantener tu vida bajo control. ¿Cerradura extra o un batimóvil? Lo que seguro vas a necesitar es estar atento. ¡Contanos en los comentarios si alguna vez te pasó algo parecido!
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