Dos pibes de 18 y 19 decidieron hacerse una peliculita el domingo a la madrugada: reventaron el auto de un chofer de aplicación y se encontraron con la sorpresa de su vida intentando entrar al edificio Maral 27. ¿Resultado? Atrapados.
La secuencia digna de serie indie terminó con allanamiento incluido. Los chicos deberán replantearse el guion para la próxima, porque no fue precisamente un éxito de taquilla.
Si pasaste por Alem el finde, podés haber sido uno de los espectadores inesperados. ¿Vos qué harías si te los cruzás en la pizzería de la esquina?
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