Imaginate estar esperando el bondi y de repente ¡pum! Se te cae el techo encima, todo por excremento de paloma. Así arranca nuestra historia surrealista en Balcarce.
Ladrillos, palomas y un techo que no aguantó más. ¿Alguna vez pensaste que una bandada de palomas podría ser tan destructiva? Bueno, en Balcarce alguien lo subestimó y pasó lo peor.
El tema es grave y nos preguntamos: ¿cuánto más vamos a dejar que las palomas tomen el control? Si no queremos que la Terminal sea solo una metáfora del país, es hora de actuar. ¿Vos qué harías?
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