El nuevo peritaje del ómnibus que terminó en la tragedia del Skatepark por fin se completó. Hubo más vueltas que en una carrera de MotoGP porque les faltaba algo clave: la llave del bicho. O sea, ¿quién hace un peritaje sin llave?
Para las familias de las víctimas, este show de demoras es más dolor sobre el dolor. ¿Cómo se te pasa ese detalle si esto era urgente? El tiempo perdido es justicia que se escapa.
La historia viene arrastrando desde el accidente, dejando huecos en la lógica y a más de uno preguntándose cómo se organizan estos procedimientos. De paso, se suman peritos de parte que la arrancan de cero cada vez.
En Mar del Plata, nos encanta todo lo que tenga ruedas, pero a estas alturas queremos vehículos que funcionen de verdad. ¡No somos extras de Mad Max!
¿Será que realmente van a encontrar algo o terminará siendo uno de esos casos eternos? La única certeza es que hay responsabilidad y alguien la tiene que asumir ya.
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto