El arranque de las vacaciones de invierno en Mar del Plata fue un poco más flojo que un lunes sin café. Pero no todo está perdido: el sector turístico tiene puestas las fichas en el próximo fin de semana para levantar la puntería.
La baja afluencia de turistas hasta ahora tiene al empresariado marplatense cruzando los dedos y convocando todos los amuletos posibles. Sin embargo, el optimismo no se pierde y se espera que el finde porte un repunte que deje a todos contentos, desde los vendedores de churros hasta los que alquilan sombrillas, aunque todavía nos despeinemos en pleno julio.
Esto no es la primera vez que pasa. Las vacaciones de invierno suelen tener un comienzo tibio, pero habitualmente el clímax llega cuando se alinean los planetas —o mejor dicho, el clima y los días libres.
Para los marplatenses, este finde podría ser un alivio para las billeteras que hace rato sienten más frío que la Playa Grande en agosto. Un aumento del turismo significa más movimiento económico y menos caras largas de los que viven de nuestros visitantes.
¿Será que el fin de semana trae la magia que necesitamos, o nos quedamos esperando que nos conviertan la realidad con un ‘Alohomora’?
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