En pleno centro de Mar del Plata, un adolescente de 15 años intentó robarse una moto estacionada. No fue su mejor día: los vecinos lo retuvieron hasta que llegó la policía. Todo esto frente a las cámaras de seguridad de la esquina de Rivadavia y España.
La pregunta es, ¿dónde estaba la policía antes de que los vecinos tomaran cartas en el asunto? La inseguridad en Mardel sigue siendo un temita que no se resuelve con discursos.
Este tipo de situaciones no solo tensiona a los vecinos, también envía un mensaje contradictorio sobre quién está realmente cuidándonos. Con cada nuevo caso, se alimenta la sensación de que la seguridad depende más de nosotros que de las autoridades.
Lo más loco es que todavía están buscando al dueño de la moto. Parece chiste, pero no lo es. Mientras tanto, el pibe ahora enfrenta cargos, y la moto sigue sin dueño conocido.
¿Tendremos que formar batallones de vecinos vigilantes o podemos esperar una respuesta real de las autoridades? La seguridad es cosa seria, pero parece que a otros no les importa tanto.
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