¿Sos de Alem y tenés miedo de ir a comprar pan? No sos el único. Vecinos se hartaron de la inseguridad y salieron a reclamar. “Entrás tu auto y está lleno de gente desconocida en la vereda”, contaba una señora que ya no aguanta más.
La situación se está yendo de las manos. Cuando ni la vereda de tu casa es segura, algo no está funcionando. ¿Dónde está la ayuda? Muchos piensan que las palabras ya no alcanzan. Se habla mucho y se hace poco.
Si vivís por ahí, ¿qué esperás para sumarte? Porque la seguridad no cae del cielo, y parece que hay que hacer bastante ruido para que nos escuchen.
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