Los vecinos de Santa Rosa de Lima encienden las alarmas de la inseguridad y deciden dejar de mirar desde la ventana. Este fin de semana, marcharon a la comisaría 12ª para exigir más presencia policial. Dicen que la situación se volvió un mal capítulo de La Casa de Papel: a diario, mínimo, un vecino es asaltado.
El reclamo es claro y más urgente que el último episodio de tu serie favorita: los robos son parte de la rutina diaria. La ausencia policial, según los vecinos, deja la puerta abierta para que los ladrones hagan y deshagan. El miedo no debería ser parte del paisaje de su barrio.
Desde hace meses, vivir en Santa Rosa de Lima es una aventura no deseada. Se siente un déjà vu constante de tensión, que ahora empuja a los habitantes a buscar soluciones más allá de las promesas de siempre.
Aunque Mar del Plata esté a kilómetros de distancia, el mensaje lo sentimos acá también. La inseguridad no es exclusiva de un lugar, y saber que en Santa Rosa de Lima ya no se puede vivir tranquilo es el recordatorio perfecto de que en cualquier momento nos toca a nosotros.
¿Hasta cuándo dejamos que la inseguridad forme parte de nuestra rutina? ¿Es posible que en algún barrio de Mar del Plata aparezcan escenas similares? El impacto es real y está golpeando la puerta.
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