¿Te imaginás romper un vidrio y terminar rompiendo récords de mala suerte? Eso les pasó a dos osados en Las Avenidas. Querían hacerse una casa, pero no contaron con terminando en la Unidad Penal N°44 de Batán.
Uno de 18 y otro de 33, decidieron que las puertas eran mainstream y optaron por el estilo ‘ventana con vista a prisión’. A ver si arreglan su ‘vivienda’ pronto…
¿Qué hacés cuando descubrís que el único ladrón que te visita es la resaca? ¡Por suerte en Mardel, los robos también tienen final inesperado! ¿Vos qué harías, romperías el vidrio o te quedás de chorro virtual?
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