El consumo en los hogares argentinos pegó un frenazo en junio tras dos meses de repunte. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios señaló una caída del 1% respecto al año pasado, y un 1,6% inferior a mayo. Esta pausa viene en un momento donde la economía necesita una señal de vida más que nunca.
¿Querés renovar el outfit o irte de finde con amigos? Malas noticias: indumentaria, transporte y recreación fueron los más golpeados. Parece que el comercio está lloviendo sobre mojado, mientras que la gente se aprieta el cinturón una vez más.
No obstante, vivienda y servicios públicos muestran un crecimiento significativo. El calor del invierno se refugia en casa, pero claro, pagar las cuentas es otro cantar. El aumento en estos gastos nos deja la pregunta: ¿a qué costo?
Para Mar del Plata, esta realidad resuena fuerte. Con un potencial verano igual de desafiante, el consumo local podría enfrentarse a nuevas complicaciones si esta tendencia no cambia.
¿Hasta cuándo podrá la gente seguir sosteniendo sus gastos cotidianos? Sin un cambio real, podríamos despedirnos de esa breve brisa de recuperación.
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