Enterarse que comprar una casa implica más gasto que el precio firmado es como enterarse de que Papá Noel es papá nomás. En Mar del Plata, firmar las escrituras para una propiedad en 2026 puede enviarte directo a la terapia.
Aparte del precio de la casa, tenés honorarios, impuestos, y el famoso ‘certificado que falta’, que básicamente se traduce en más plata. Cualquier iluso que piense que el precio que le dijeron es el definitivo, necesita urgentemente un plan B.
Impuestos a la propiedad, inscripción, alguna extrañísima reglamentación provincial y, por supuesto, una comisión inmobiliaria que parece sacada de una película de terror. Así que no, el costo final no es sólo ese lindo número que resaltaste en tu computadora.
En Mardel, entre mar y papeles, tenés que tener en cuenta que esto puede sumar hasta un 10-15% más al precio. Una cifra que no hace más que incrementar el enojo del ciudadanos de a pie, mientras otros se lucran en lo oscuro.
Ahora, decime, ¿pensaste en esa playita que querías para el verano? Porque con estos números, hasta abrir el medio aguinaldo se siente más seguro que comprar una propiedad. ¿Qué hacemos? ¿Nos resignamos a seguir pegados a mamá y papá o salimos a buscar una casita en el más allá?
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