Cuando pensabas que los festejos no podían ser más locos, aparece este pibe que se mandó un GTA en plena costa. Sí, protagonizó un choque y tenía una pistola cargada en el auto. La policía lo confirmó y le abrieron una causa penal por portación de arma de guerra.
¿Por qué importa? Porque detrás del cuento de la mera imprudencia hay un tema más pesado: la inseguridad que se pasea por nuestras calles como si nada. Mientras los marplatenses tratamos de disfrutar de un poco de alegría, esto nos hace ver que el mambo es intenso y real.
Recordemos que Mar del Plata no solo es playa y verano; cada tanto sale una historia que parece sacada de un noticiero de la gran ciudad. Y acá nos lo encontramos de frente, con la costumbre de vivir entre el jolgorio y la preocupación.
Un hecho así no solo nos deja a todos con la boca abierta, sino que también tiene consecuencias muy tangibles para la imagen de la ciudad. El turismo, el comercio, todo se ve afectado por estos episodios que empañan nuestra querida MDP.
Entonces la pregunta es: ¿hasta cuándo seguiremos viendo estos niveles de descontrol? ¿Alguien va a hacer algo para que podamos festejar sin andar mirando por encima del hombro?
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