¿Te imaginás laburar y de repente quedarte sin nada? Eso es lo que le pasa a los trabajadores de Lácteos Verónica. Están aislados, sin respuestas y con una incertidumbre que da más miedo que el último capítulo de una serie de terror. 🤯
Desde que la planta cerró, los empleados están como en el limbo. ¿El motivo? Falta de guita y un desinterés total de quienes tendrían que dar la cara. Pero eso sí, las cuentas llegan igual y el alquiler no se paga solo.
La angustia es real y, mientras tanto, nos preguntamos: ¿esto tiene arreglo o solo es otra prueba de que ‘el sistema’ sigue dejando a la gente en banda? Comentá qué te parece y compartí si querés que alguien más se entere de esta situación.
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