15 años gratis, juicio y un galpón destruido
Una familia recuperó por desalojo un galpón cedido hace 15 años. Denuncia daños y violencia; la otra parte sostiene que hubo relación laboral.

Una ayuda que duró 15 años terminó en un desalojo judicial, un conflicto laboral todavía abierto y un galpón que la familia propietaria asegura haber recuperado en muy malas condiciones. El caso ocurrió en Mar del Plata y volvió a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando un acuerdo de palabra se estira durante años y las dos partes cuentan historias totalmente distintas?
Según relató la hija de C. A. T., su padre le había permitido vivir sin pagar a un hombre que atravesaba una situación de calle. El espacio era un galpón dentro de una propiedad familiar y, de acuerdo con esa versión, el vínculo había empezado como un gesto de amistad y ayuda, sin tareas laborales a cambio.
La familia sostiene que los problemas se agravaron durante los últimos dos años. La mujer denunció episodios de violencia, acumulación de basura y deterioro del inmueble; también afirmó que hizo presentaciones policiales luego de haber sido empujada. El desalojo se concretó este martes a las 11, con intervención de un oficial de Justicia. El propietario, de 80 años, estuvo presente al momento de recuperar el lugar.
Las fotos difundidas por la familia muestran suciedad, bolsas, cajas, muebles y restos de materiales acumulados, además de sectores deteriorados y huecos en paredes. La familia atribuye ese estado a la ocupación. “Una familia prestó gratis por 15 años y así nos devolvieron el lugar”, expresó la hija del dueño al compartir las imágenes.
Pero el expediente tiene otra capa: la persona desalojada y su parte sostuvieron en sede laboral que existía una relación de trabajo desde 2009 y que la vivienda formaba parte de la remuneración. Con ese argumento buscaron frenar el juicio de desalojo hasta que se definiera el reclamo laboral.
La Sala III de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Mar del Plata rechazó esa apelación y confirmó que el desalojo siguiera adelante. La resolución, firmada en junio, no definió el fondo de la disputa laboral: señaló que una cuestión vinculada a ese expediente tramitaba ante la Suprema Corte bonaerense.
Para cualquier marplatense que tenga un departamento, una pieza o un galpón prestado, el caso deja una alarma concreta: los acuerdos informales pueden volverse un problema judicial enorme. La Justicia ordenó restituir el inmueble, pero la discusión sobre si hubo o no trabajo a cambio de vivienda todavía no está cerrada.
La Justicia ordenó restituir el inmueble, pero la discusión sobre si hubo o no trabajo a cambio de vivienda todavía no está cerrada



