La Rambla se arregla, pero ya vuelve a deteriorarse
La Rambla suma obras en escalinatas y bajadas, pero ya hay grafitis, baldosas rotas y desniveles que reabren la discusión por su mantenimiento urbano.

La Rambla avanza a dos velocidades: hay sectores en obra y otros recién recuperados que ya muestran nuevos daños. Un recorrido realizado por Radio Brisas por el frente costero más emblemático de Mar del Plata dejó una postal conocida para cualquiera que haya pasado por ahí: mejoras visibles, baldosas nuevas y trabajos en marcha, pero también grafitis, desniveles y partes deterioradas.
Uno de los focos de obra está en las escalinatas, sobre todo en la parte superior, donde comenzaron a colocarse los baldosones del nuevo sector. La escalinata inferior ya está terminada. No es un detalle menor: durante el verano, esas gradas funcionan como tribuna improvisada para músicos y artistas callejeros, mientras turistas y marplatenses frenan a mirar frente al mar.
También se observan tareas de nivelación y recambio de piedras en las bajadas más cercanas a la arena. Pero el contraste aparece enseguida. Según registró el móvil de Radio Brisas, parte del murallón había sido pintada recientemente y ya tenía nuevos grafitis, especialmente cerca de los tradicionales lobos marinos. La discusión no es solo cuánto tarda una obra: también qué pasa después, cuando el espacio queda librado al uso cotidiano y al mantenimiento.
Las veredas siguen siendo uno de los puntos más flojos. Hay baldosas hundidas, rotas y desniveladas; en algunos sectores, las irregularidades hacen que se acumule agua cuando llueve. Del lado del hotel se percibe un avance mayor, mientras que el sector del Casino Central todavía conserva numerosos grafitis y zonas con un aspecto similar al previo al inicio de los trabajos. También hay reparaciones vinculadas a cañerías y áreas cercadas donde, pese a las indicaciones, algunas personas ingresan igual.
El obrador principal está sobre Las Heras, en uno de los laterales del hotel, y también hay movimientos en Plaza Almirante Brown. Sin embargo, otros tramos de la Rambla no muestran la misma intensidad de trabajo. Con la próxima temporada de verano en el horizonte, la pregunta queda servida: ¿llegará la Rambla con obras terminadas y un plan real para sostenerlas, o volverá a correr de atrás cada daño?
La Rambla avanza a dos velocidades: hay sectores en obra y otros recién recuperados que ya muestran nuevos daños


