Mar del Plata está a punto de recibir al Seaventure, un crucero listo para zarpar en nuestro puerto. Sí, aunque suene a meme, MDP se prepara para ser anfitriona de este gigante flotante.
Mirá, la llegada del Seaventure no es solo un parche para el turismo; es un mimo a la economía local. Imaginate todos los turistas gastando en choripanes y birra, moviendo la rueda más rápido que un Fiat 600 en la costa.
El último crucero que vio Mardel fue en tiempos que nadie tenía selfie-stick. Ahora, todo el mundo está afilando estrategias para arrancarles hasta el último centavo a los visitantes.
Para MDP, significa repuntar comercios, hoteles y el turismo que, seamos sinceros, nos hace mucha falta. Y obvio, también hay un guiño al bolsillo de todos los laburantes del sector.
¿Podrá Mar del Plata aprovechar esta oportunidad o quedará en agua de borrajas? Dale, contanos qué pensás, ¿es un salvavidas para la ciudad?
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