Textilana, un ícono del laburo en Marpla, está pasando por uno de sus peores momentos. De aquellos días de gloria con 800 empleados, hoy solo quedan 150 personas y varias máquinas paradas. ¿Qué está pasando en esta fábrica histórica?
El delegado Mauro Galván pinta un panorama oscuro: menos chamba, menos producción y, obvio, menos movimiento. Si antes Textilana era un tren imparable, hoy parece más un trenecito de parque de diversiones. La pregunta del millón: ¿estas reducciones son temporales o nos tenemos que acostumbrar al cambio?
Cada reducción de plantilla es un golpe directo al bolsillo de nuestra ciudad, donde cada laburo cuenta. Así que, ¿qué hacemos para que el motor marplatense vuelva a rugir? Dejanos tu opinión abajo.
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